¿Qué celebramos en Navidad?

qué celebramos en navidad?

No entiendo muy bien las disputas que proliferan en estas fechas sobre la forma más adecuada de celebrar la Navidad. A mí solo se me ocurre una manera, y es la de celebrar lo que te nace del corazón.

¿Realmente importa ser cristiano o pagano? ¿Importa dar regalos, no darlos? ¿La cantidad, la calidad? ¿Importa la manera en la que cada uno viva su magia? ¿Realmente creéis que alguien que no os conoce puede determinar lo que hacéis?

El ser humano siempre ha celebrado. Ha mirado al cielo y se ha sorprendido de su inmensidad. Ha mirado a la tierra y se ha maravillado de que en la oscuridad que contiene se fertilicen las semillas. Somos hijas e hijos del asombro. Somos la vida deseosa de sí misma.

Yo celebro los ciclos, tal vez porque los vivo muy conscientemente de luna en luna. Celebro la oscuridad que nos recoge, como un útero, mientras escribe las danzas que bailaremos en primavera. Celebro la luz que renace y los regalos de la tierra pródiga. El nombre de mis creencias no tiene importancia. Me importa que, en esos encuentros cíclicos del calendario, hay una conexión íntima con los demás seres humanos, que paran sus rutinas para ser más alma, más magia.

Y no me olvido de las maravillas cotidianas que se cuelan entre rutina y rutina, llamándonos para recordarnos que todo está lleno de milagros. Que cada día amanece como un regalo, que ciertas flores se abren en noviembre contra todo pronóstico, que las nubes dibujan formas en el cielo, que la lluvia despierta olores inesperados, que en las semillas más pequeñas se esconden sueños de árbol, que hay felicidad en el barro, renacuajos en los charcos, tristezas pasajeras que limpian los ojos y tristezas profundas que limpian el alma.

Y la vida se va tejiendo así, entre rutinas llenas de milagros y rituales que nos conectan de corazón a corazón. Y poco me importa de qué has cosido tus creencias, porque te siento ahí, invocando algo más allá de ti mismo, uniéndote a mí por una especie de hilo mágico invisible.

Os deseo a todos que podáis sentir la intensidad de lo que nos une, sea lo que sea que celebréis.

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