La belleza de las pequeñas cosas

la belleza de las pequeñas cosas¿Te has sorprendido alguna vez riéndote de tu propio ataque de nervios en medio de algunas de esas situaciones caóticas con los niños? ¿Has respirado, literalmente respirado, la tierra tras la tormenta? ¿Has sentido esa humildad reverente cuando el sol ilumina el cielo negro? ¿Se te ha dibujado una sonrisa al descubrir un arcoiris, al ver pasar un tren o cuando se te acerca un petirrojo? ¿Has parado una conversación al desplegarse ante ti el púrpura de las digitalis? ¿Has abierto los brazos, rendida, bajo las estrellas? ¿Has detenido tu paso para empaparte del aroma de las madreselvas una tarde de julio? ¿Has sentido útero materno bajo la ducha caliente? ¿Has inventado formas en las nubes boca arriba sobre la hierba? ¿Te has dejado llevar, sin noción del tiempo, por el juego de los niños? ¿Has sentido el tiempo detenido en su sonrisa? ¿Has congelado en tu nariz el olor de la piel de un bebé? ¿Te has sentido una con todo en un abrazo? ¿Has sonreído con amabilidad a todo el mundo por la calle alguna vez? ¿Te has deleitado con el primer contacto con las sábanas al meterte en cama de noche? ¿Te ha envuelto la fragancia de los saúcos en flor? ¿Has sentido tus pies acariciados por la arena caliente? ¿Te has emocionado con el canto de algún mirlo? ¿Has sentido alguna revelación pelando patatas?

El espacio interior

Entonces has conocido tu espacio interior, el que está más allá de tus pensamientos, de tu cuerpo físico. Todos esos actos pequeños, sencillos, cotidianos, encierran una belleza absoluta. Seguramente, al sentirlos, hayas experimentado una especie de abandono en calma. Era un abandono al presente, que tanto se nos escapa, y una invitación a conectar con él. En el zen lo llaman “satori“, literalmente “comprensión” en japonés.

Seguramente hayan sido pequeños chispazos, momentos muy breves. Pero ese estado de presencia se puede alargar cada vez más. Solo tienes que conectar conscientemente con lo que sea que estés viviendo. Es así, tremendamente simple.

Me encantaría saber cuáles son tus momentos de especial presencia, y qué sensaciones experimentas.  Si te obligas a escribirlos, los vuelves conscientes y encuentras muchos más de los que creías. ¡Feliz día!

“La forma de las cosas pequeñas deja sitio para el espacio interior” Eckhart Tolle

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