Jabones caseros para regalar en Navidad

jabones caseros para regalar en Navidad

Esta semana os traigo una propuesta de regalo de Navidad para hacer con los niños: jabones caseros. Es un regalo que cuadra bien para casi todo el mundo y que cumple nuestra filosofía de autosuficiencia, cuidado de la Tierra y creatividad al poder. Si queréis usar esta idea, sabed que tenéis que hacerla ya, pues precisa de 40 días para poder usarse.

La actividad nos servirá para aprender nociones de química: lo que sucede al mezclar una grasa con un elemento cáustico (NaOH o hidróxido de sodio). También algo de Historia: los jabones llevan usándose hace miles de años con una mezcla de grasas (vegetales como el aceite de oliva o animales) y cenizas (el elemento cáustico), mezcladas con las propiedades antisépticas, exfoliantes, limpiadoras, emulsionantes o calmantes de ciertas plantas. Y algo de botánica: hay una planta (aunque no es la única), la Saponaria officinalis o hierba jabonera, cuya raíz tiene saponina y que se ha usado tradicionalmente como jabón, ya que al agitarla en el agua forma una espuma con gran efecto limpiador. Para realizar jabón a partir de ella habría que hacer una decocción de  50 gr. de sus raíces en un litro de agua durante 15 minutos. Después solo habría que filtrar y añadir aceites esenciales o infusiones de aromáticas si nos apetece aportar más cualidades o aroma. No obtendremos mucha espuma pero sí un gran poder de limpieza.

Se puede ampliar y profundizar la información según el nivel y el interés de los niños. Pero vayamos al proceso:

Materiales necesarios para unos diez jabones:

  • 500 gr de aceite de oliva virgen (el aceite reusado habría que filtrarlo, y es preferible para uso no cosmético).
  • 64 gr de sosa cáustica.
  • 166 gr de agua.
  • 3 recipientes de plástico o acero inoxidable (la sosa es muy corrosiva)
  • moldes para colocar la mezcla (los de silicona que usamos para cocinar, tupers de cocina, un brick cortado de leche…)
  • una cuchara o palo de madera o acero inoxidable para remover.
  • elementos de protección (guantes, delantal, gafas…)
  • una batidora eléctrica.
  • flores secas o aceites esenciales (opcional)

Precauciones:

  • Es muy importante cubrir nuestra piel con ropas de manga larga, usar delantal, guantes y gafas (la sosa es corrosiva).
  • Hay que tener a mano vinagre por si salpica en cualquier superficie (salvo en la piel), poder limpiarla rápidamente.
  • Es mejor cubrir con paños viejos o papel de periódico la superficie donde vamos a trabajar.
  • A la hora de mezclar la sosa con el agua, hay que hacerlo en un lugar ventilado (abrir una ventana) o directamente en el exterior, para no inhalar los vapores)
  • Tened todos los materiales a mano y si hay niños muy pequeños en casa procurad que alguien se ocupe de ellos mientras dura el proceso para evitar distracciones.
  • Aunque queramos hacer mayor número de jabones, es preferible empezar con las cantidades indicadas en los materiales, por si cometemos cualquier error que no se desperdicie demasiado.

Procedimiento:

  1. Pesamos todos los materiales (la sosa, el aceite y el agua). Recordad que los medimos en gramos y cada uno en su recipiente.
  2. En una zona ventilada, o en el exterior, introducimos la sosa en el agua (¡NUNCA AL REVÉS!), y vamos removiendo siempre en el mismo sentido. La reacción de la sosa con el agua genera mucho calor. La mezcla puede alcanzar los 80 ºC, y debemos evitar inhalarla. Al principio tiene un color turbio que se irá aclarando a medida que va enfriando. Tenemos que conseguir alcanzar aproximadamente los 40 ºC. Podemos medirlo con un termómetro o tocando el recipiente con la mano hasta que tenga una temperatura similar a la nuestra.
  3. Una vez hemos enfriado la mezcla, la introducimos en el recipiente con aceite y batimos, con precaución de poner el brazo de la batidora completamente sumergido antes de empezar a batir para evitar salpicaduras. La mezcla irá espesándose hasta tener el aspecto de una crema. Es el punto que se conoce como traza, porque al remover se queda una traza, una huella por donde hemos pasado.
  4. Es el momento de añadir las flores secas si queremos (lavanda, caléndula…), semillas de amapola si queremos que sea exfoliante, o los aceites esenciales.  También es posible darle color de manera natural añadiendo cacao en polvo, café, cúrcuma, perejil seco, algas secas, canela, pimentón rojo, miel.
  5. Por último lo introduciremos en el molde escogido, lo taparemos con papel film y paños por encima para que no pierda calor y lo dejaremos reposar entre 24 y 48 horas. Preferiblemente en un lugar con temperatura estable. ¡Cuidado con dejarlo más tiempo, porque entonces se endurecerá demasiado y se astillará al cortarlo!
  6. Finalmente, comprobaremos que se ha solidificado lo suficiente como para partirlo con un cuchillo. Realizamos los cortes del tamaño que queramos y dejamos reposar durante al menos 40 días (los necesarios para que se complete la saponización y se elimine cualquier exceso de sosa).

jabones caseros para regalar en Navidad

Aspecto tras alcanzar la traza

Después ya solo queda envolverlo para regalo, y dejar que vuele la imaginación. Podés usar celofán, una cuerda bonita, cartulinas decoradas, cajitas….

Espero que lo probéis y disfrutéis de los resultados. Que los niños aprendan que puede haber celebraciones de Navidad con regalos más allá del consumismo. Que ganemos confianza en nosotros y nuestras capacidades creativas. Y que nos conciencemos de la necesidad de cuidar, en gestos cotidianos y pequeños, de nuestra madre Tierra.

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